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miércoles, 29 de agosto de 2018

Género en las Matemáticas


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GÉNERO EN LAS MATEMÁTICAS


-Emilio, ¿quiénes son mejores en matemáticas, los hombres o las mujeres?

-Antes de decir otra cosa, debo declararte mi absoluta convicción de que las mujeres, por lo general, son superiores a los hombres. Pero, específicamente en matemáticas, el hombre promedio parece tener una ligera ventaja.

-Probablemente, esto se debe a que las chicas todavía no están motivadas para avanzar en áreas como las matemáticas, la ciencia, la ingeniería, que durante mucho tiempo se han considerado como masculinas.

-En diversas pruebas realizadas, los muchachos obtuvieron mejores calificaciones en un 5% de lo que consiguieron las niñas.

-¿No crees que ello se puede deber al ambiente?

-La investigadora Cailla Persson dice que no.

-En pruebas efectuadas con chicos y chicas que tenían igual aptitud en computación, la diferencia solo se marcaba cuando las preguntas se hacían más abstractas, involucrado razonamiento matemático.

-En las entrevistas con las chicas, se demostró que ellas no se sentían desanimadas ni faltas de confianza, y que no sentían obstáculos sociales.

-La diferencia ha permanecido igual desde el decenio de los años setenta.

-Y si se debiera a presiones ambientales, uno pensaría que podía haber disminuido debido a los cambios sociales en la actiud hacia los papeles de los sexo. ¿No crees? 

-Y una teoría más.

-El neurólogo Norman Geschwind sostiene la hipótesis de que los altos niveles de testosterona afectan al feto de extrañas maneras, como con el bloqueo de la visión y desordenes del sistema inmunológico. Y, por el lado positivo, ayudan al desarrollo del hemisferio derecho cerebral, que se asocia con el razonamiento matemático.

-Oye Emilio, tal vez suene descabellado, pero ayudaría a explicar otro misterio.

-¿Cuál Marcela?

-¿Por qué parece que cada chico realmente bueno en matemáticas usa lentes y tiene alergias?

-¡Oye!, pues es cierto, los jovenes listos tienen cuatro veces más probabilidades de ser miopes y dos contra una, de enfermarse, en comparación con los muchachos promedio.

-Asimismo, tienen el doble de
posibilidades de ser zurdos -lo que significa que está más desarrollado su hemisferio derecho cerebral.

-Por lo tanto, existe al menos evidencia circunstancial de una relación hormonal entre ser zurdo, tener mala visión, tener alergias y ser un mago de las matemáticas.

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Sistema Numérico Decimal

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SISTEMA NUMÉRICO DECIMAL

  -Emilio, ¿quién inventó el sistema numérico decimal?

  -El desarrollo del sistema decimal, que consiste de 10 símbolos básicos -desde el 0 hasta el 9- con los que se construyen todos los demás números, hay que atribuirselo a los matemáticos chinos, que lo inventaron hacia el año 1300 antes de nuestra era.


  -Los babilónios, en cambio, utilizaban el sistema sexagesimal, cuya base era el 60 en vez del 10. 

  -Ambos, chinos y babilonios, usaban números negativos y positivos.

  -Más adelante hacia el siglo III de nuestra era, los chinos hallaron el valor aproximado del número π (3.1416...) 

  -Dos siglos despúes, hallaron las diez primeras cifras decimales. 

  -Esta proeza no se consiguió en Occidente hasta el siglo XVI, ya que el sistema decimal no llegó al viejo continente hasta el siglo XIII, gracias a los árabes.

-¿Qué sistema usaban los mayas y los aztecas?

-Usaban el sistema vigesimal cuya base era el 20 en vez del 10 o el sistema de base sexagesimal de los babilónios.

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sábado, 22 de octubre de 2016

Soroban

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SOROBAN


-Hace como 700 un japonés llamado Konbei Mori, estando en China, encontró que los chinos utilizaban tableros rectangulares con bolitas móviles, algo parecido a lo que los niños usan en el "kinder" para aprender a contar, el diccionario lo llama ábaco.

        -Existen varios tipos de ábacos: en China, en Grecia, en la ex-Unión Soviética y en... Japón.

       -Todos son, en esencia, parecidos. El ábaco japonés tiene por nombre SOROBAN.

        -Konbei Mori abrió una escuela, para la promoción de este artefacto, en la ciudad de Kyoto, que en aquel entonces era la capital del Japón.

        -En la actualidad no hay duda de que el SOROBAN es uno de los artículos más característicos de un nipón.

-A donde quiera que vaya, ya sea Nueva York, México o Colombia, el SOROBAN va con él.

-De la misma manera que un bebito depende de su madre, un japonés depende del SOROBAN.

-Por muy simples que sean los cálculos que tenga que hacer, los efectúa con el SOROBAN.

-No hay un solo hogar u oficina en Japón en donde no se encuentre uno.

        -La dependencia del japonés en el SOROBAN se entiende, debido a que con este simple objeto se pueden efectuar con eficiencia los cálculos matemáticos, desde el más simple hasta el más complejo.

        -Su uso es simple pero su exactitud y rapidez se asegura únicamente con la práctica.

        -Se han efectuado concursos entre el SOROBAN y las máquinas calculadoras, y muchas veces el SOROBAN ha salido victorioso.

        -Últimamente se están interesando muchas personas, de varios países en él, ojalá en México se tengan nuevos adeptos al SOROBAN.

-¿Por qué es importante que uno sepa manejar el SOROBAN?

-Por dos razones primordiales:

-El manejo del SOROBAN te enseña disciplina, los japoneses son un ejemplo de ello.

-Puedes efectuar miles de sumas y restas sin cansarte pues el uso del SOROBAN es mecánico y no se requiere del empleo de la mente.
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viernes, 10 de junio de 2016

Historia de π



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HISTORIA DE UN NÚMERO
  
En las matemáticas existe una grandeza que trasciende al tiempo; las matemáticas pueden prestar humildemente ayuda en el mercado, pero también alcanzan a las estrellas.

  Para unos, las matemáticas son un juego y para otros, son la explicación de todo. 

La matemática tiene la sencillez e inevitabilidad de la poesía y la música supremas, encontrándose en la frontera entre todo lo que es maravilloso en ciencia y todo lo que es hermoso en arte.

En esta ocasión voy a relatar la historia del número π.



π, uno de los más famosos números en la matemática, ya era conocido por los geómetras de la Antigüedad. 

Existen dos citas muy antiguas que lo indican. en el Libro de los Reyes los primitivos judíos atribuían a π un valor entero igual a 3:
"Hizo asimismo un mar redondo de fundición de 10 codos de uno a otro lado, y de 5 codos de altura, y la medida de su circunferencia era un hilo de 3 codos".
Ese mar de fundición era en realidad un pequeño pozo donde se bañaban los antiguos egipcios y judíos. Teniendo tal pozo redondo treinta codos de circunferencia, su diámetro era de 10 codos. La conclusión es bien clara. La relación entre la circunferencia (30) y el diámetro (10) es exactamente 3. Es ese el valor de π revelado por la Biblia.

En el Papiro Rhind se tiene un curioso proceso de cálculo de la circunferencia c, cuando se conoce su diámetro d. De las indicaciones reveladas en el Papiro, se infiere que los geómetras egipcios, 4000 años antes de nuestra era, atribuían a π  un valor equivalente al cuadrado de la fracción: 16/9 o sea 256/81 que da, en número decimal, 3.1604938272, valor en el que π  presenta un error que no llega a 2 centésimas de unidad.

Arquímedes, ya en el siglo III antes de nuestra era, probó que el famoso número debería estar comprendido entre las fracciones siguientes:

3 + 1/7; 3 + 10/71
Bhaskhara, geómetra indio, admitía para π un valor expresado por el número 3 + 17/120 que equivale al número decimal 3.14166666667.
El matemático holandés Adrián Anthonisz (1527-1607), tomó el valor 355/113 para π, mismo que fue muy empleado durante los siglos XVI y XVII.
El alemán Johann Heinrich Lambert (1728-1777) obtuvo para el valor de π  una fracción ordinaria cuyo numerador tenía 16 cifras y el denominador 15.

Para la fijación de un valor aproximado de π, en número decimal, por medio de un artificio mnemotécnico, existe un poema escrito por el matemático francés Maurice Decerf. Cada palabra contiene el número de letras que corresponde a una cifra de π, en decimal. Los dos primeros versos de este poema son como sigue:

Que j'aime à faire connaître un
3 1 4 1 5 9 2
nombre utile aux sages Glorieux
6 5 3 5 8
Archimède artiste ingenieux, etc.
9 7 9
3.14 159 265 358 979....

Este poema en su totalidad da un valor de π con 126 decimales. como en los 126 primeras decimales de π  aparecen once ceros, Decerf representó cada cero con una palabra de diez letras.



Actualmente, gracias a las computadoras, el valor de π es conocido con más de 10,000 cifras decimales.

π no pertenece al conjunto de los números racionales. Figura entre los números que se denominan números trascendentes.



He aquí una serie famosa debida a Leibniz, cuya suma es π/4:
π/4 = 1 - 1/3 +1/5 - 1/7 + ... =
= 1/4 de 3.1415926... = 0.785398...

El número de términos de esta serie es infinito y éstos son, alternativamente, positivos y negativos.
En 1669, recurriendo a series convergentes, Abraham Sharp, calculó π con 71 decimales. 
En 1824 Dase calculó el número π  con 200 decimales. 
En 1854 el alemán Richter halló 500 decimales para el número π, y el inglés Shanks alcanzó la inmortalidad de los geómetras determinando el número π  con 707 cifras decimales, aunque un matemático francés de nombre F. Le Lionnais hizo notar que se equivocó a partir de la cifra 528.
π puede ser definida en términos de otro número denominado (fi).

(fi) se obtiene de una sucesión de números conocida como Serie de Fibonacci cuyos términos consecutivos se forman sumando los dos términos precedentes:

1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, etc.

(fi) se forma dividiendo cualquier término de la serie con su predecesor. Mientras más altos sean los términos, más cercanos será el valor del parámetro (fi) que es igual a 1.618 033 989... etc.
Curiosamente (fi) aparece en la naturaleza como por ejemplo en la geometría, en circuitos eléctricos, etc.
Las semillas del girasol están arregladas con una uniformidad exquisita con líneas curvas.
Una curva va hacia la derecha y es cruzada por otra que va hacia la izquierda.



Estas curvas son segmentos de espirales en donde se involucra al parámetro (fi).

Esto mismo ocurre en muchas hojas y pétalos.

Si se tienen dos cuadrados adyacentes de una unidad por lado y se efectua un trazo con el compas, apoyándose en el punto inferior de la unión de ambos, se obtiene la intersección con la base del segundo cuadro y midiendo desde el inicio de la base del primer cuadro hasta la intersección da valor de (fi), 1.618.
Esta relación, denominada mágica por los grandes maestros del Renacimiento, se encuentra también en el cuerpo humano como nos lo muestra el Leonardo Da Vinci.



En los circuitos eléctricos surge (fi): si una serie de resistencias con un valor de un (fi) se conectan alternativamente en serie y en paralelo, la resistencia equivalente del circuito se aproxima a 1.618.

π puede ser definida en función de (fi), lo cual se expresa mediante la relación:

π = (fi)2 * 6/5 = (1.61803389)2 * 6/5 = 3.14160788...
En realidad este valor no es exacto pues se tiene un error de 0.0015%.
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-¿Por qué los matemáticos no pueden utilizar avanzadas formas de diseño para calcular el valor exacto de π?

Esto se debe a que π, es un número irracional, lo que significa que no se puede expresar como una razón de otros dos números.
La expansión decimal continúa infinitamente y sin siquiera alcanzar un patrón.
No puede contarse.
Es inexpresable.
Los números irracionales no son solo molestos, también están en todas partes.
La geometría está plagada de ellos.

Si alguien dibuja un cuadrado que tenga una unidad por lado, la medida de su diagonal será la raíz cuadrada de 2 -es decir, otro número irracional.
Cuando en el siglo IV antes de nuestra era un matemático griego les señaló esto a sus colegas, fue expulsado de la hermandad pitagória.
No se suponía que el mundo fuera tan indefinido.
Según la leyenda, los pitagóricos ahogaban a los herejes.
Así, hasta las matemáticas son una actividad peligrosa.
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Computadoras y π
Cuando los estudiantes se enfrentan por primera vez con las fórmulas que resuelven la longitud de una circunferencia o el área de un círculo, se encuentran con la letra griega π.
Pronto aprenden que su valor numérico es 3.1416...
Valor aproximado, naturalmente, porque los decimales de esta constante parecen no acabarse nunca, lo cual sorprende a los jóvenes estudiatnes.
Desde Arquímedes, los científicos han intentado calcular su valor exacto sin éxito.
Siempre aproximándose, pero nunca atrapándolo definitivamente.
Con el paso del tiempo, los decimales se han ido acumulando en la larga cola del número π.
Sobre todo en los últimos años, con la llegada de las computadoras.
En 1986, David Bailey, un experto cazador de cifras de la NASA, generó con la ayuda de la potente computadora Cray: 29,360,000 decimales.
Todo un récord por aquel entonces.
Sin embargo, los japoneses lo han superado.
Yasumasa Kanada, de la Universidad de Tokio, ha calculado la expresión numérica de π con una precisión sin precedentes.
En su supercomputadora ha logrado colocar más de 100 millones de cifras decimales.
No contento con su aparatosa proeza, ha manifestado que en otras dos semanas más de trabajo lo llevarán a los 200.
Pero los norteamericanos acaban de alcanzar 480 millones.
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Para finalizar caben las preguntas siguientes:

-¿Para qué sirve tanta investigación concerniente a π?

-¿Para qué estudiar dichos problemas si los números irracionales no existen?

Nos hallamos ante un escándalo lógico, tal como el que preocupó a los griegos.
En todo caso, es todo un símbolo de la eterna lozanía de las matemáticas.
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domingo, 22 de febrero de 2015

Los Camellos


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LOS CAMELLOS

En nuestra travesía de Damasco a Bagdad, mi tío y yo, tuvimos que detenernos en Kashan. Fue la última ciudad que atravesamos en la parte verde y habitable; al oeste de esa ciudad empezaba la región deshabitada llamada Dasht-e-kavir o Gran Desierto de Sal. 


El día antes de llegar a esa ciudad observamos que nuestro camello había empezado a cojear. Se había herido con alguna piedra. Si no lo curabamos podía ponernos en apuros cuando nos adentraramos en el desierto.
-Tú que eres el que sabe de camellos -me dijo mi tío- ¿Qué aconsejas que hagamos?
-La cura es muy sencilla, -repuse-, debemos dejar que el animal descanse tres días, ¡eso bastará!
-Muy bien -respondió mi tío-. Nos alojaremos en Kashan, sacaremos partido del retraso. Podemos renovar nuestras raciones de viaje, dar a lavar nuestra ropa.


A proposito, la industria más importante de Kashan ha sido durante siglos la fabricación de esos azulejos artísticamente vidriados que se utilizan en todo el Islam para decorar templos, palacios y otros edificios importantes.
Cerca del albergue a donde nos encontrabamos, vimos tres hombres que discutían acaloradamente junto a un montón de camellos.
Entre gritos e improperios, en plena discusión, moviendo los brazos como locos, se oía:
-¡Qué no puede ser! -decía uno.
-¡Es un robo! -decía el otro.
-¡Pues yo no estoy de acuerdo! -decía el tercero.
Mi tío procuró informarse de lo que discutían.
-Somos hermanos, explicó el más viejo, y recibimos como  herencia estos 35 camellos. Según la voluntad de expresa de mi padre, me corresponde la mitad, a mi hermano Dba una tercera parte y a mi hermno Trim, el más joven, sólo la novena parte. Sin embargo, a cada reparto propuesto por uno de nosotros sigue la negativa de los otros dos. Ninguna de las reparticiones ensayadas hasta el momento, nos ha ofrecido un resultado aceptable. Si la mitad de 35 es 17 y medio, si la tercera parte y también la novena de dicha cantidad tampoco son exactas ¿cómo proceder a tal repartición? Como ve usted, ¡estamos desesperados!
-Muy sencillo, -dijo mi tío-. Yo me comprometo a hacer con justicia ese reparto, mas antes permítanme que una a esos 35 camellos de la herencia este expléndido animal que nos trajo aquí en buena hora a mi sobrino y a mi.
En ese momento intervine en la cuestión.
-¡Oyeme no! ¡tìo! ¿cómo voy a permitir semejante locura? ¿Cómo vamos a seguir el viaje si nos quedamos sin el único camello que tenemos?
-No te preocupes, -me dijo en voz baja-. Se muy bien lo que estoy haciendo. Dame tu camello y verás a que conclusión llegamos.
Tal fue el tono de seguridad con que me lo dijo que se lo entregué sin el menor titubeo, que inmediatamente, pasó a incrementar el número de cabmellos que debían ser repartidos entre los tres herederos.
-Amigos míos, dijo, voy a hacer la división justa y exacta de los camellos, que como ahora ven son 36.
Y volviéndose hacia el más viejo de los hermanos, habló así: 
-Tendría que recibir la mitad de 35, esto es: 17 y medio. Pues bien, recibirá la mitad de 36 y, por tanto, 18. Nada tiene que reclamar puesto que sale ganando con esta división.
Y dirigiéndose al segundo heredero, continuó:
-Y usted, joven amigo, tendría que recibir un tercio de 35, es decir 11 y poco más. Recibirá en cambio un tercio de 36, es decir 12. No podrá usted protestar, puesto que también usted sale ganando en la división.
Y por fin dijo al más joven:
-Y usted, joven Trim, según la última voluntad de su padre tendría que recibir una novena parte de 35, o sea, 3 camellos y parte de otro. Sin embargo, le daré la novena parte de 36, o sea, 4. Su ganancia será también notable y bien podrá agradecerme el resultado.
Y concluyó con la mayor seguridad:
-Por esta ventajosa división que a todos ha favorecido, corresponden 18 camellos al primero, 12 al segundo y 4 al tercero, lo que da un resultado (18+12+4) de 34 camellos. De los 36 camellos sobran por lo tanto dos. Uno, como saben, pertenece a mi sobrino, aquí presente, y otro es justo que me corresponda a mí por haber resuelto a satisfacción de todos el complicado problema de la herencia.
-Extranjero. es usted muy inteligente, -exclamó el más viejo de los 3 hermanos, y aceptamos su división con la seguridad de que fue hecho con  justicia y equidad.
Mi tío tomó posesión de un hermoso camello, y me dio entregándome por la rienda el animal que me pertenecía.
-Ahora podremos continuar nuestro viaje, tu en tu camello, ya que tengo otro para mi.
Y seguimos camino hacia Bagdad.
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martes, 5 de febrero de 2013

Evariste Galois



En 1815 Napoleón Bonaparte huyó de la isla de Elba. Condujo de nuevo a Francia, durante lo que se conoce como Régimen de los 100 días
-hasta la derrota definitiva en Waterloo-. Los lugartenientes del Emperador recurrieron a la segunda línea de sus partidarios para adjudicarles cargos en el fugaz Gobierno.
Nicolás Gabriel Galois, partidario de Napoleón, se convirtió en alcalde de Bourg-la-Reine, un suburbia de París.
Después del 18 de junio de 1815, el desastre. Los bonapartistas resultaban casi tan subversivos como los republicanos. La familia Galois ingresa en la lista negra.
Nicolás Gabriel Galois fue sacado del Ayuntamiento de Bourg-la-Reine a empellones por las tropas de Luis XVIII.
El pequeño Evariste, hijo de Nicolás Gabriel Galois, tenía en aquel momento 4 años de edad. Desde ese momento crece con un estigma: siempre perseguidor, siempre rebelde. El único refugio inviolable, que endulza su infancia, fue su propia casa, donde su madre, Adelaide Marie Demante, vuelca toda la inmensa cultura que poesía para sentar sobre formidables bases su instrucción elemental. La buena señora poesía una formación notable para una dama de aquella época. A los 12 años Evariste ya no le puede aprender nada a su madre. Ingresa en el College Royal de Louis-le-grand y debe hacer frente a la incomprensión, a la soledad, a las burlas de los mediocres.
Especialmente desataba las iras de aquellos maestros rutinarios a los que Evariste Galois ponía en apuros con sus preguntas desconcertantes. No se contentaba con aprender sus lecciones, como los demás niños: siempre contemplaba las cosas desde puntos de vista muy diferentes; podia sentir una especial predilección por lo raro y difícil.
Evariste Galois adquiere especial interés por las matemáticas recién ingresa en el College Royal.
 No gracias a sus profesores, sino a pesar de ellos.
Pronto superó las aburridas explicaciones de sus maestros y se sumerge en la lectura de libros tremendos tales como "La Geometría", de Adrien-Marie Legendre, "Tratado de Álgebra", de Joseph-Louis Lagrange, mismos que los mismos profesores dominaban poco y mal. Solo uno de ellos, Louis Richard, se entusiasmó con la inteligencia asombrosa del muchacho y se avino a darle clases particulares.
No era hombre excepcional, pero gozaba de la suficiente modestia como para reconocer el ingenio ajeno, incluso cuando aparece en un niño que aún no ha llegada a la adolescencia y al que tiene por alumno.
En la corta vida de Evariste Galois, el viejo Richard sería el único interlocutor de las proezas científicos, la única figura que le alentaría a proseguir aquellas extravagantes busquedas que lo apasionaban. También se debe a él que el niño haya podido ubicar algunos trabajos menores.
El tema que interesaba a Galois no podia ser más abstracto: la manera de resolver ecuaciones complejas, en las que intervienen términos elevados a potencias superiores a cuatro. El caso es, que hasta entonces, tales problemas se encaraban por un camino equivocado.
Casi al mismo tiempo que Evariste Galois, un espíritu paralelo al suyo también trabajaba en lo mismo, aunque a 2,000 kilómetros de distancia.
Niels Abel nació en Noruega 9 años antes que Evariste. En 1824, cuando apenas tenía 22 años, logró la famosa prueba que Evariste Galois estaba buscando.
En 1829 murió ignorado por todos, sumido en la miseria. No había cumplido aun los 27 años. Hoy se cree que fue una suerte que Evariste Galis no hubiese leído a Niels Abel hasta después de desarrollar sus propios razonamientos. Porque el sendero que recorrió -si bien era menos directo para abordar el problema específico de las ecuaciones de quinto o más grados- le permitió proponer conceptos unificadores sobre los cuales se cimentan capítulos importantísimos de las matemáticas contemporaneas: el Campo de Galois, el Grupo de Galois, la Teoría de Galois.
Lo sorprendente es que Evariste tenía 17 años, en 1927, cuando completó las bases de su sistema teórico.
Louis Richard, muy contento, lo preparó para que ingresase en la prestigiosa École Polytéchnique, meca de los principales matemáticos de Francia. Evariste Galois fue confiadísimo al examen. Pero en la prueba no pudo reprimirse: habló de más se entusiasmo, expuso teorías que revolucionaban el algebra. Al final los examinadores se miraron: no habían entendido nada, ese muchacho estaba loco. Y lo suspendieron por inepto.
Ocurría lo imprevisible. Los grandes maestros de la École Polytéchnique no lo comprendían.
El año 1829 fue el más amargo de los años para el joven genio.
 Además de que se entera del triste final de Niels Abel, vuelve a presentarse al examen de la École Polytéchnique con el mismo resultado.
Hace llegar una Memoria de sus investigaciones a la Academia de Ciencias y Augustin-Louis Cauchy -quien debía juzgarla- confiesa que la ha extraviado antes de siquiera echarle un vistazo.
Por fin, catástrofe familiar.
Carlos X, segundo monarca de la Casa de Borbón después de la Restauración y jefe de la ultraderecha, había sumido a Francia en una tiranía calificada de oprobiosa. Las presiones contra Nicolás Gabriel Galois se tornaron insostenibles. Y, harto de chocar contra puertas cerradas; economica, política y humanamente arruinado; convencido que de seguir así acabría por desencadenar las represalias del poder no solo contra él sino también contra sus seres queridos, el padre de Evariste -fiel a los dictamenes de aquella generación- se dispara un tiro en la sien.
La carrera de gran matemático instituciionalizado, académico, socialmente reconocido como tal, se había frustrado para el joven Galois.
Así lo admitió y presentó su candidatura profesoral en la École Normal Sulperièure -menos afamada que la Politécnica-, para ganarse el pan. Pero, lejos de abandonar la militancia política, se radicalizó. Se convirtió en uno más entre los fogosos intelectuales republicanos.
No obstante, continuó las investigaciones matemáticas.
En 1830 resolvió enviar una segunda Memoria a la Academia de Ciencias. Esta vez, el destinatario era un científico venerable y cuyas ideas políticas coincidían con las de su padre: Jean-Baptiste Joseph Fourier.
Hijo de un sastre que participó en la Revolución de 1789, Fourier había sido bonaprtista de la primera hora. Acompañó a Napoleón en su campaña a Egipto, compiló y editó luego la monumental Description de l'Egypte, en 21 volumenes. Napoleón le concedió una baronía. Ocupó varios cargos políticos importantes.
Como matemático creo nada menos que las Series de Fourier, que dieron origen a una rama importantísima de su disciplina: la Teoría de funciones de una Variable Real.
Es verdad que, luego de Waterloo, abandonó su actividad militante -se entregó por completo a cultivar el oficio de científico profesional. En 1817 es candidato a la Academia de Ciencias, de la cual se convierte en secretario perpetuo, en 1822. Cuatro años después ingresa en la de Medicina y -sueño de su vida- lo ungen inmortal de la Academia Francesa. Respetado por todo el mundo era la persona idonea para que Evariste mandara su Memoria.
Jean-Baptiste Fourier fallece el 16 de mayo de 1830. Entre sus papeles jamás fue hallado el trabajo de Galois.
Aquellos eran días turbulentos. Evariste Galois no tuvo tiempo para lamentar el incidente: hechos más significativos reclamaban su atención. En medio de una insurrección popular, se derrumba, en julio, el Gobierno de Carlos X. Contra lo que se esperaba, no ocupa su lugar la República, sino otro rey, Luis Felipe de Orleans. Usa la bandera tricolor, se apoya en las capas más adineradas de la burguesia. Alimenta proyectos imperialistas, a él se debió la conquista de Argelia. Parece democrático, liberal, capitalista.
Evariste Galois se adelanta tanto en política como en matemáticas. Previó exactamente lo que iba a ocurrir 18 años más tarde. Visualizó el creciente descontento obrero, el estallido de las barricadas del 48, los desastres que provocaría aquel sonriente principe burgués. Y lo consignó en ardientes artículos periodísticos.
La respuesta del Gobierno fue inmediata. Primero, un arresto de algunas horas y la exoneración de su cargo en la École Normal Suerieure. Después, 6 meses de prisión. Evariste Galois aprovechó la cárcel para escribir una tercera Memoria, destinada a la Academia de Ciencias.
 Ya en libertad, la presentó. Ahora sería Simeon-Dennis Poisson, el mismo de la Curva de Poisson, un teorico ilustre, quien iba a devolverle el escrito, con una anotación de su puño y letra. Tachaba la Memoria de "virtualmente incomprensible" y aconsejaba a Evariste Galois que ampliara y clarificara la exposición.
Auguste Chevalier, amigo y ex compañero de estudios de Evariste Galois, recibió la misiva el 30 de mayo de 1832. Con febril premura, Evariste Galois le comunicaba que debía batirse en el campo de honor y ante el presentimiento de que sobrevendría lo peor, quería hacerle depositario de su testamento científico.
Le daba cuenta de sus últimas investigaciones. En las notas dispersas hay nitidas señales de que Evariste Galois había comenzado a desarrollar la teoría de las Fuentes Algebraicas.
Tendrían que pasar 4 decadas antes de que el alemán Bernhard Rieman completase esta obra.
Las autoridades sugirieron que el joven -apenas tenía 21 años y 7 meses- se había batido por una cuestión de faldas.
Sus correligionarios aseguraron que el desafío había partido de una facción de la extrema derecha.
 Otros sostuvieron, con bastante fundamento, que hubo un agente provocador de la Policia, y que había sido, lisa y llanamente un asesinato de los esbirros de Luis Felipe.
La policia del "monarca burgués" Luis Felipe d'Orleáns, admitió con satisfacción que se había eliminado en forma providencial a un peligroso militante de la oposición.
Nadie supo, entonces, que en esa madrugada trágica se truncó la vida joven de uno de los máximos genios de las matemáticas que ha producido la Humandidad.
Racine, en 1846, se atrevió a reproducir los principales trabajos de Galois en el Journal de Mathematiques Purs et Appliquées. Pero su significación no fue captada hasta que, en visperas de la Guerra Franco-Prusiana de 1870, el matemático Camille Jordan ofreció la primera exposición integral de las teorias del infortunado Evariste Galois.
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